¿Bocadillos o Bocaditos?

Un sencillo bocadillo de fuet precisa de muchos detalles para convertirse en una experiencia gastronómica. En La Quadra de Sabadell -en Can Feu- nuestro fuet y los bocadillos preparados con este producto son los que más demanda tienen y sólo por…. 2’00€

Disculpen la cursilidad, y valga el adjetivo que acabo de adaptar, del enunciado pero tiene su razonamiento. En La Quadra de Sabadell, reivindicamos el Bocadillo (así, con mayúscula) como argumento sabroso de alimentación, gozo y disfrute durante el desayuno, el almuerzo o la merienda. De ahí que nos lo imaginemos más como Bocaditos gastronómicos celestiales que como un simple y obligado acto de alimentación, a veces insoportable momento que acaba en la papelera del despacho o del colegio, por aquello de cumplir con las tres o cuatro ingestas diarias que nos recomendó nuestro dietista de referencia.

Y créanme si les digo, que puedo entender la poca predisposición de muchos a concluir con la desesperante tarea de llegar hasta el final con la degustación obligatoria de bocadillos incomibles, fruto del mal hacer, de la desidia, del mayor interés económico, de ir muy deprisa o de lo que sea. Y conste que no culpo sólo a los profesionales que los elaboran sino también a los muchos que han decidido no ‘invertir’ más de dos euros en salud, en placer para el paladar o en disfrute de los escasos momentos que se dan de descanso durante el día laboral o escolar.

Y es que un bocadillo no es, no puede ser, nada más que dos trozos de pan enfrentados, acogiendo en su interior unos trozos de salami de dudosa procedencia. Estamos cansados de degustar pan de goma; manchado de aceite de girasol, a lo sumo, o untado con mantequilla o mayonesa, que disfraza mejor los sabores y las texturas; de los embutidos cortados de la mañana de dos días anteriores, siendo muy benévolos; con vegetales digamos que descoloridos por el sol. Estamos cansados de que se vendan estas ‘aportaciones’ culinarias indeseables que se enmascaran con cualquier bebida gaseosa y que introducimos en las mochilas de nuestros hijos o nos las llevamos hasta nuestro puesto de trabajo.

Creemos, reivindicamos formal y contundentemente, en el bocadillo auténtico, el de toda la vida, el que preparaban nuestras madres y las madres de nuestras madres con todo su amor, levantándose una hora antes para comprar el pan recién hecho; empapándolo adecuadamente en aceite; frotando el pan, o no, con un tomate con sabor a tomate –¿se acuerda de ese sabor inconfundible?-;  cortando el embutido, el relleno que tuvieran pensado o el que se podía pagar en aquellas épocas y, finalmente, envolviéndolo en papel de periódico porque el de plata todavía no se habían inventado.

Por eso, en La Quadra de Sabadell, horneamos el pan cada mañana para usted; mantenemos el fiambre sin cortar hasta el momento de su preparación (evitamos que el embutido destinado a rellenar el bocadillo se seque); no untamos el pan con el aceite ni con tomate hasta que el cliente está ya sentado en la mesa (evitamos que el pan se humedezca); el tomate para untar es tomate para frotar, no rallado. El atún y las anchoas se corresponden a marcas seleccionadas por nosotros -no nos vale cualquier marca, por supuestísimo- y los bocadillos calientes se merecen un apartado especial.

Cuidamos ‘muy mucho’ los bocadillos calientes como los de chistorra, sobrasada, butifarra, lomo, bacon, pechuga de pollo, tortilla, bikinis, etc. De entrada, las tortillas se preparan en una sartén exclusiva (imposibilita la mezcla de sabores y evita que se queme durante el tiempo de cocción); la pechuga de pollo tiene un tratamiento especial así mismo; la chistorra se acaba cociendo en su misma grasa; la butifarra lleva su tiempo y se puede cocinar abierta (esparracada, más hecha) o cerrada, dependiendo del tiempo con el que se cuenten los comensales ¡Qué importante es el tiempo en la cocina!

En definitiva, en La Quadra de Sabadell no queremos servir bocadillos sino, más bien, Bocaditos gastronómicos celestiales, porque la alta cocina no es sólo para degustarla en un plato sobre un glamuroso mantel. Cualquier lugar, cualquier momento, cualquier ocasión es buena para hacerlo, máxime si se sabe maridar con un buen vino, agua, cerveza, etcétera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s